Ya sabía que me tenía que poner ñoño. Ni modo, lo llevo en la sangre. Pero no tatuado, no como esa gente de Planeta Linux que se creen geeks por tener un background de una mujer semidesnuda con un tux desvanecido en la nalga izquierda hecho con GIMP. Soy ñoñetas, pero no mucho. Me gustan ciertas cosas, muy específicas, no todo lo tecnológico. Siempre me interesó pero nunca me gustó leer Popular Mechanics. Siempre me llamó la atención pero siempre me aburrió leer la Scientific American o la Muy Interesante o las revistas de divulgación de ciencia de la UNAM. Me gustan las expresiones regulares. Sí, me gustan las expresiones regulares. Me gusta el fútbol. Me gusta el beisbol, me gustan los departamentos de edificios, me gusta el dinero. Qué gustos, ¿no?
En fin, hay una frase que me encanta acerca de las expresiones regulares: "I could try solving this issue with a regular expression... and suddenly you have two problems". Eso para un regex junkie es bien divertido. Lo mismo pasa con el inglés. Algunas personas piensan, "bueno, voy a twittear/bloguear en inglés". Y repentinamente tienen un pedo más denso e intenso.
No lo hagan. El inglés y las expresiones regulares son cosas tan bellas que hay que cuidarlas, no insultarlas. Para insultar y ofender, mejor hablar venezolano, chileno, o usar pendejas funciones en tu lenguaje de programación como str_replace o gsub.
Sí, chingoamimadre, me gusta el dinero. ¿Y a quién no? Quizás a López Obrador no.
Ojalá la vida fuera sencilla, pero no lo es. Maldito y hermoso mundo neoliberalista. El sistema te mete la pija hasta el fondo del culo pero te gusta y eyaculas. ¿Pero ésto a qué viene? No sé, yo sólo sé que me gusta escribir expresiones regulares y hablar inglés.
Oliendo moles de aquí, allá y de todos lados.
